NO HAY LUGAR ALGUNO EN EL TERRITORIO NACIONAL,
EN DONDE NO EXISTA LA HUELLA BIENHECHORA DE LOS EGRESADOS
POLITECNICOS
50 AÑOS COMO ARBITRO ACTIVO

Como la mayoría de los iniciados en la ardua tarea de arbitrar, Sabino Mijangos, Ingeniero Mecánico egresado de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica del IPN, se icició en el fútbol Americano jugando de guard y centro, en la categoría juvenil con el representativo de la Prevocacional No. 1 y posteriormente como halfback derecho en intermedia con la ESIME, Biología y El Club Aztlán,
donde también fungió como coach.
Su inicio como arbitro fué, según sus palabras, por la pasión hacia el fútbol americano, y que no podía dedicarle
el tiempo necesario al coucheo, y que en su defecto, debido a la situación económica de esos años, la cuál no le
permitia jugar, estudiar y trabajar, si le
permitía arbitrar, posición que le ha
permitido hasta la fecha mantenerse
cerca del fútbol americano.
En 1952, ingresó a la Asocaición de Arbitros, fungiendo como cadenero siete años. En ese año precisamente se inaugoró el Estadio
México 68, aunque en esa temporada no participó, debido a que se contrató una planilla de Estados Unidos.
Entre sus satisfaccione arbitrando, cuenta la de haber estado presente en todos los clásicos Burros Blancos - Pumas, desde 1954 a 1966
y que jamás ha tenido problemas y sí la gran satisfacción de encontrarse con ex jugadores a los que arbitró en alguna ocasión y siempre lo
saludan con mucho gusto.
Así mismo recordó los llenos en el Estadio Azteca, en 1970 y 1972, celebrándose los mencionados
clásicos estudiantiles y donde dijo, tuvo el provilegio de actuar.
Y aunque en la actualidad, se mantiene vigente, dando conferencias o respondiendo a donde lo solicitan, en la Liga Mayor, por "obscuras decisiones", no ha podido arbitrar este año.
En cuanto a los reclamos del respetable, el Ingeniero perteneciente al cuerpo arbitral de la Asociaicón de Arbitros del D.F., respondió : " normalmente no tomo en cuenta a la tribuna y me dedico a lo mío, ya que si hiciera lo contrario, perdería la concentración.
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